domingo, 15 de mayo de 2011

96. ARCHIVOS DOCUMENTALES Y FOTOGRAFICOS

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Una sociedad culta y desarrollada se distingue muy fácilmente de otra menos civilizada por la calidad de sus archivos y de sus mapas. El otro día estuve en el Archivo Documental de la Comunidad Autónoma y vi que en estos últimos años se ha avanzado bastante en orden, limpieza, y accesibilidad a los archivos municipales y provinciales de La Rioja, así como en la buena atención a quienes se interesan por ellos. Aunque yo iba buscando otra cosa, no pude dejar de preguntar por el archivo de Anguciana y me dijeron que aún está por catalogar. Alicia Ruiz, que es su directora, me explicó que el trabajo con los archivos municipales consiste en ordenarlos, informatizarlos en lo posible, y devolverlos a los propios pueblos como patrimonio que son de ellos mismos. Será cosa de esperar un poco a que el acceso a los documentos antiguos de la vida municipal de nuestro pueblo esté un poco más accesible.

Aparte del mundo de los documentos oficiales, últimamente hay también un gran deseo por compartir los archivos fotográficos particulares, aunque en este asunto parece haber un poco más de desorden todavía. El periódico La Rioja, por ejemplo, pide fotos antiguas y las va poniendo en su web, pero a medida que el archivo aumenta, si no se estructuran sus contenidos, acaba por ser inaccesible y aburrido. Por otra parte, ayer mismo me dijeron que la Comunidad Autónoma de La Rioja creó hace tiempo una página web donde va colocando por pueblos las fotos antiguas que le van llegando. Lo hacen sin orden ni concierto pero como de momento no son muchas, es fácil verlas todas. En lo relativo a Anguciana me he llevado la sorpresa de que habían cogido unas cuantas de este mismo blog sin decirme nada (conste que no me importa, que para eso las pongo, para compartirlas) pero a cambio, me he llevado la alegría de ver que Sara García Imaña (la hija de Guillermo y la Sole), Paqui Vargas, Elvira Ibarnavarro, Amparo López Hernando y Felipe Aragón López habían mandado muchas de sus fotos viejas y que hay entre ellas algunas magníficas. Es una pena que en esa web las cuelguen con poca definición, pero para lo que nos interesa en este blog, que no es la calidad de la foto sino la calidad del pueblo y la de sus gentes, ya nos vale. 

Como mi interés principal se centra en los lugares del pueblo he seleccionado cuatro de esas fotos por aportar nuevas imágenes de algunos de los puntos de identidad más singulares de Anguciana. La primera de ellas, la que he puesto en cabecera, ofrece una nueva perspectiva de la vieja fuente central del pueblo, y esta que pongo a continuación, del espacio que había entre la fuente (a la izquierda) la calle Arriba, al fondo, y la posada, a la derecha. 


Otra fotografía muy interesante de entre las que he podido ver en esa web es la de la vieja plaza de Anguciana cuando se acababan de plantar los plátanos que luego conocimos tan frondosos, y cuando aún no se había hecho el kiosko. Es decir, la imagen que más o menos queremos ver pronto (si salimos elegidos, ...o si los que salgan elegidos la hacen suya) aunque el pavimento no vaya a ser el mismo. 



La cuarta de las fotos que traigo aquí para ilustrar la belleza del tramo de carretera y del túnel de sombra por el que se entraba al pueblo y del que ya he hablado en anteriores post, es ésta del archivo de Elvira, cuando la tapia del chalet siempre inacabado de Escolar estaba nuevecita


Aparte de las fotos que nos devuelven esos lugares tan entrañables, el interés de este blog, como sabéis, va derivando sin remedio hacia el homenaje a todos aquellos vecinos de Anguciana que los más mayores llevamos en el recuerdo y en el corazón. Es el caso, por ejemplo de Castito, de quien había hablado en el artículo del derribo de las Escuelas pero de quien no había podido mostrar aún ninguna foto. Ayer mismo se lo dije a la Paca y me prometió buscarlas para dejármelas pronto, pero mira por donde que su hija ya se había anticipado a través de internet. En esta primera que pongo a continuación, enviada por la Paqui, le vemos en la puerta de la taberna de Jesús Ibarnavarro (luego llamada Beneficios), junto a Manolo García.


Y en esta otra, hecha ya en color, con el rebaño, con su hijo Fede y con una familia que no acierto a distinguir, en el camino que va por debajo de la cuesta de la vieja caseta del Caminero. (A la izquierda de la imagen y por debajo de la viña se puede ver la finca de las Conejeras con un nogal en su parte superior del que ya casi había olvidado).


Otra foto que me ha hecho mucha ilusión ver ha sido esta otra de un remolque pasando por el mismo tramo de la carretera ya mencionado, en el que podemos ver sentado y al mando de la mula, al Chocolatero, aquel hombre tanto nos impresionaba  a los chiquillos por la mezcla de su gesto sereno y el tembleque de la enfermedad de Parkinson que padecía, y de pié a Manuel (Villarejo creo que se apellidaba) padre de la Sole y de Secun (corregidme si me equivoco, por favor) que era un señor altivo, con gafas  y de buena planta, como se le puede ver aquí también.


Por último, otra foto que también me ha hecho mucha ilusión encontrar es esta de la Benita, mujer de Fonso (Gallo), y madre de la Candelas y de Crucita, con quien compartimos vecindad en la plaza los últimos años de su vida. Mi madre (que en eso se fija mucho) nunca olvida el cariño con que Crucita cuidó a la Benita en los últimos años de su vida, y seguramente por eso, ayer me contó feliz que la misma Crucita le hubiera llamado por teléfono para saber un poco de ella y para contarle los discursos del mitín de nuestra candidatura. (Muchas gracias, Crucita).



Y muchas gracias Sara, Paqui, Elvira, Amparo y Felipe por subir vuestras viejas fotos familiares a internet y compartirlas con todos nosotros también ahora a través de este blog. 
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