lunes 6 de julio de 2009

56. MARQUETA

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He releído recientemente “La broma”, esa gran novela de Milán Kundera del año 67 que nos recuerda en clave de humor, erotismo, esperanza y sobre todo, inteligencia, las miserias y horrores de las sociedades cerradas en que derivó el comunismo y que Kundera creyó que habían llegado a su fin a mediados de los sesenta. Aún tuvieron que pasar algo más de veinte años para la caída definitiva de aquel muro ideológico que las construyó y, lógicamente, Kundera no quiso soportarlos en su Checoslavaquia natal y huyó a Francia.
Pero no es de las tristes historias del siglo XX ni de las grandes novelas que motivaron de lo que trata este blog, sino de las pequeñas cosas de mi pueblo, así que, si he traído a colación este libro es simplemente porque la primera protagonista de la novela, la chica que no entiende la broma del narrador y le denuncia al Partido condenándole a una juventud desdichada en lo material pero fructífera en lo intelectual, se llamaba Marketa.

Pues bien, como la gente mayor del pueblo recordará, Marketa (o Marqueta, si lo castellanizamos) era el nombre con que conocíamos al autobús que en los años cincuenta unía Treviana con Haro y que tenía parada en Anguciana, justo delante de Poli. Más que autobús se decía “coche de línea”. Las paradas de Marqueta, sobre todo la de la tarde, cuando regresaba de Haro eran todo una acontecimiento en el pueblo. Y la hora del acontecimiento, las seis y pico de la tarde, porque si la memoria no me falla, salía de Haro a las 6 en punto.
Poco más me acuerdo de Marqueta y será difícil que alguien tenga una foto (quizás en Treviana...) de aquella tartana. Lo más cercano a mis recuerdos que he encontrado es esta foto de la parada de autobuses en la calle Bretón de los Herreros de Logroño que muestra tres autocares seguramente similares al que pasaba por Anguciana. De lo que tengo un vago recuerdo es del color del autobús: mi memoria visual me sugiere que era marrón con el nombre de la empresa pintado en amarillo.
Marqueta desapareció y la línea de autobuses pasó a denominarse Empresa Arribas, de color azul y blanco, autocar mucho más moderno, y con un chófer con bigotes al que le conocíamos sencillamente como Arribas. Así de fácil poníamos nombres en los pueblos. Y si así hicimos con Arribas, ahora me pregunto si Marqueta sería el nombre de la empresa o del chofer. Da igual. En todo caso, es y será para siempre el nombre de aquella entrañable institución, tan distinta, por cierto, de la protagonista de la novela donde lo he vuelto a encontrar.

Luego ya perdí el contacto con el transporte público de mi pueblo y lo único que sé que nos ha quedado de su evolución es esa ridícula parada de autobús con techo de plásticos curvos y amarillos, que está colocada junto a la tapia del convento y que hace daño a la vista.

domingo 28 de junio de 2009

55. GALERIA DE PERSONAJES

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Personas son los seres humanos que viven a nuestro lado. Personajes son los seres creados por la imaginación de los escritores. Pero cuando el tiempo y la distancia nos separan de las personas que vivían a nuestro lado, tendemos a convertirlas en personajes.
Sin embargo, hay quien ya en vida convierte su persona en personaje. Eso sucede cuando se rodea de rasgos, rarezas o historias fuera de lo normal. En los pueblos son habituales los personajes y para mí, muchas de las personas con quienes compartí mi infancia ya eran personajes cuando yo era niño...,¿o sería la imaginación infantil, tan próxima a la de los escritores, lo que los convertía en personajes? o, más probablemente ¿no habrá sido el tiempo y la distancia con la infancia lo que los ha hecho para mi memoria seres casi de leyenda?

Del vecindario de la Anguciana de mi infancia y adolescencia tengo en la memoria muchos nombres e imágenes, pero muy pocas fotos. Me gustaría mucho encontrar e ir poniendo en este blog fotografías de muchos de ellos porque de algún modo eso me los devolvería como personas: por ejemplo, alguna foto de Fortun, o de Julio el Trampas, o de Peña, de Minín, de Luis Martínez, de Castito, del herrero, del esquilador, o de tantos y tantos hombres del pueblo que a poco que me esfuerce acuden a mi memoria. Pero a menos que tuviera el apoyo de sus familiares y herederos para que me mostraran y me permitieran fotografiar sus archivos (o aún mejor, me los enviaran por mail) eso será imposible.

El año pasado sugerí esa colaboración y la primera (y única) que lo hizo fue mi prima Elvira Diez del Corral García, hija de Justo y María Jesús, y de entre las fotos que me mandó estaba la de su abuelo Manolo García que es la que he puesto arriba para abrir este post. Me dio una alegría tremenda ver esa foto por la referencia que hice a su persona (o mejor dicho, personaje) al hablar de la microgeografía del pueblo en el artículo n 33 sobre el Badén.


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De mi escaso archivo de fotos personales de viejos vecinos de Anguciana tengo esta otra de Visarias que le hizo Atín con una cámara nuestra en 1971. Se ve en ella el gesto enfurruñado que casi siempre tenía aquel hombre, aunque en este caso con razón, porque recuerdo que Visarias no quería dejarse fotografiar, y Atín le persiguió cámara en mano por la carretera a la salida de Perjuicios (el fondo de la foto es la puerta del patio de nuestra casa) hasta que lo logró.

(Durante este invierno de 2008-09, una chica de San Asensio apellidada Visarias, que había descubierto mi blog buscando parientes, me pidió información sobre este Visarias y su hermano y apenas le pude dar algo más que sus nombres, la foto y cuatro rasgos más de su personalidad. Es decir, poco más que los rasgos que suele dar un escritor cuando traza un personaje)

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Por último, pongo aquí otra de las pocas fotos que tengo de otro de aquellos vecinos que se desdibujan en mi memoria. Es la de Severino, que vivía con su hermana en la casa con arco de la plaza que estaba escondida a la izquierda del viejo Ayuntamiento y que quedó bien a la vista cuando se retrasó. En el pueblo les llamaban “Los Mansos” y en verdad que parecía gente bien tranquila y pacífica. Mi padre, con la memoria que aún guarda a sus casi 93 años, me dijo ayer que el mote les venía de su padre. Severino pasaba muchas veces por delante de nuestra casa y en una de estas me debió pillar sentado en el portal con la cámara en la mano, y como puede verse en la foto, a diferencia de Visarias, no tuvo inconveniente en posar..., tan mansamente.

domingo 14 de junio de 2009

54. LA NUEVA PLAZA

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Sobre el vacío que vimos en las fotos del post 52 vino la construcción de unos bordillos y unos “parterres” ajardinados que diseñaron, creo que a medias, entre el alcalde (mi padre) y el contratista de las obras (Manolín Samaniego), y que dieron como resultado esa refitolera imagen que vemos arriba convertida en la nueva “postal” del pueblo.

La organización de los espacios y circulaciones fue bastante elemental y rígida, lo que hizo que la plaza nunca funcionase bien en los días de fiesta (que son los días grandes de una plaza). En contraste con la plaza anterior, el mínimo arbolado de la nueva plaza la hizo mucho más abierta y soleada, dejando mucho más al descubierto la pobreza arquitectónicas de sus casas. De entre el mobiliario, lo más kitsch fueron esos tres banquitos sostenidos por leones de la parte triangular que se ven mejor en esta otra foto:



Debe ser una foto del mismo año en que hicieron las obras porque aún no estaba colocada la farola central de cuatro brazos que presidía la parte cuadrada que se ve en la foto de arriba, -farola cambiada años después por uno de esos horteras farolones fernandinos que aún hacen mucho más daño a la humildad de nuestros pueblos.

Pero lo que se ve en esta segunda foto es la pieza sin duda más querida de la nueva plaza, la fuentecita de chorrito que se colocó en el centro de la parte triangular, y que también fue sustituida años después por otro farolón-fuente de fundición.

Estoy seguro de que fue el cariño que le cogí a esa fuente lo que yo tenía dentro cuando escribí el artículo “A corazón abierto” dedicado a la fuentecita del Espolón de Logroño cuando también la querían quitar, artículo que fue objeto de un premio nacional de periodismo sobre asuntos urbanos (y que se puede leer linkando sobre el enlace puesto sobre el título del mismo).

La alegría del chorrito continuo de agua y la alegría de todos los niños que se acercaban a beber o jugar con él, creo que queda perfectamente recogida en esta foto de 1985 que le hice a mi hija Teresa y a mis sobrinos:

lunes 25 de mayo de 2009

53. VALE Y CAPITA

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El mismo día que cogí la cámara para hacer las fotos de la plaza vacía que puse en el post anterior, hice esta otra foto que traigo hoy aquí al blog. Está fechada por tanto en la Semana Santa de 1972 y aunque parece que no guarda ninguna relación con las anteriores, ahora creo que es parte de la misma historia. Vale y Capita eran compañeros míos en la Escuela y tengo de ellos un recuerdo muy vívido porque en el invierno de 1962-63 los tres nos preparamos juntos para el examen de “ingreso” al bachillerato.

De Vale (Valeriano) recuerdo especialmente el preciosismo de su letra. Me fascinaba lo bien que escribía con los primeros bolígrafos que cayeron en nuestras manos. Escribir bien es un arte que siempre he apreciado mucho y según tengo entendido, esa habilidad le venía de madre.

De Capita (bueno, se llama Jose Mari, pero creo que nadie en nuestra escuela le llamó nunca por su nombre de pila) tengo un recuerdo muy curioso. En aquel mismo curso en que nos preparábamos para el “ingreso”, apareció un fraile por la escuela (recuerdo que estábamos ya en las nuevas) para hacer propaganda de su orden y captar “nuevas vocaciones”. Tras su encendido sermón pidió que si había algún interesado en su seminario levantase la mano, y como allí no se movía un dedo y a mí me daba vergüenza o pena el poco éxito cosechado por el buen hombre, levanté tímidamente la mía arrastrando con mi gesto a mi compañero Capita. El caso es que mientras que yo no supe nada más de aquella orden y me fui a estudiar el bachillerato a un Instituto en Santoña, Capita, sin embargo, siguió al fraile y estudió con ellos una buena partida de años.

Cuando hice la foto que he puesto arriba, habían pasado por lo tanto diez años desde aquel curso preparatorio, y Vale, Capita y yo, cada uno por su camino, habíamos empezado a dejar atrás la infancia y el pueblo. Como la vieja plaza; o como la escuela donde nos preparamos para el ingreso.

La foto está hecha en la fachada del Bar de Poli, y en el borde derecho de la misma se puede ver a Gumer.

sábado 16 de mayo de 2009

52. INVIERNO DEL 71

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Tras el derribo de las Escuelas vino el del kiosko, los bancos y la tala de los árboles. En el invierno del 71 al 72 tomé este par de fotos del gran espacio vacío de la nueva plaza de Anguciana. En la primera de ellas aún se ve colgada de lado a lado una tulipa negra del viejo alumbrado de la plaza, aunque también pueden verse en las fachadas de la izquierda los nuevos faroles de la nueva iluminación.

Durante este invierno del 2008 al 2009 se ha publicado en el periódico que un par de jóvenes arquitectos habían diseñado una plaza “moderna” hasta con luces empotradas en el suelo (!) para sustituir la urbanización de la actual, lo que quiere decir que tras el derribo de la actual muy pronto podrán tomarse unas fotos similares a estas. Las imágenes que se publicaron de ese proyecto no tenían mucha claridad y no pude hacerme una idea precisa de cómo quedará, pero tal y como está la arquitectura en estos tiempos, no espero nada bueno. La urbanización que se hizo hace ya casi cuarenta años sobre este espacio desolado nunca me gustó, pero las modernidades en los pueblos dan verdadero pavor. Al tiempo.

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domingo 10 de mayo de 2009

51. EL DERRIBO DE LAS ESCUELAS

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En la primavera del 2008 escribí los 50 primeros post de este blog casi de una tacada y como es normal, me cansé y preferí darme un descanso antes de continuar. Pero han pasado muchos meses sin que me pusiera a ello y ha tenido que llegar otra primavera para que me anime a seguir colgando post, -como si estas cosas del recuerdo más que con el otoño me vinieran con el empuje de la savia nueva.

También me interesaba ver cuál podía ser la acogida de lo escrito, y por lo que he podido deducir, las fotos interesan más que mis textos. Alguna vez he comentado que a mí las fotos sólo me importan para pensar en los cambios de la arquitectura y de la vida en el marco de un pequeño pueblo como Anguciana, y en ningún caso para provocar nostalgias ni crear costumbrismo barato, como acostumbran a hacer abundantemente los periódicos locales.

Fiel a mi línea pues, seguiré poniendo fotos para comentarlas a mi manera, aunque eso sí, procuraré no empacharme como el año pasado y escribir más espaciadamente.

Para reiniciar la segunda parte de este blog, traigo hoy aquí las cuatro fotos que hice el día en que se derribó el edificio de las Escuelas y del viejo Ayuntamiento en el verano de 1971. Y creo que se trata de una elección muy a propósito con la ocasión porque visto este acontecimiento con la perspectiva que dan los años, creo poder decir que aquel derribo marcó todo un punto de cesura o un punto de inflexión en la historia del pueblo. Con el cambio de fisonomía de su plaza, ya nunca el pueblo volvería a ser el mismo.

Como puede verse en la fotografía que he puesto arriba, el derribo de las Escuelas causó una gran expectación y buena parte de su vecindario se arremolinó en torno a la pala que las tiraba. La fila de chiquillos sentados en los soportales, chiquillos que por su edad no habían ido a esas escuelas, es muy interesante, porque amén de gozar con el espectáculo quizás alguno llegó a imaginar a sus padres como niños en aquel viejo edificio que caía o por lo menos les miró de reojo para adivinar sus extraños sentimientos.

De aquel derribo recuerdo también una anécdota entrañable: la pala amochaba contra la Escuela y se retiraba rápidamente hacia atrás para evitar que le cayeran encima los cascotes de las partes más altas. Pues bien, en uno de esos empujones hubo un momento en que se quedó suspendido un trozo del alero resistiéndose a caer. Como pasados unos minutos no caía y la pala no se decía a volver a amochar, Castito el pastor, el padre de la Paca, cogió un cascote del suelo, lo lanzó a sobaquillo (es decir, de abajo hacia arriba) y acertó a dar al alero que no quería caer. Todos nos quedamos admirados de la puntería del viejo pastor y de la fuerza que aún conservaba. No era yo un reportero capaz de captar un momento así pero por lo menos sí que hice estas dos fotos que nos recuerdan la forma en que se tiró el edificio.





En la cuarta foto se ve cómo el nuevo Ayuntamiento estaba esperando ya detrás del viejo para presidir malamente ese nuevo gran espacio resultante de la agregación de las dos pequeñas plazas yuxtapuestas anteriores, la de la Constitución y la de la Iglesia.

miércoles 2 de julio de 2008

INDICE DE LAS 50 PRIMERAS ENTRADAS

Un blog no es exactamente un libro pero se le parece, sobre todo si ordenamos su material y le hacemos un índice. Para ser un libro del todo habría que buscar patrocinador, cerrarlo, corregirlo, diseñarlo, enmaquetarlo, y darlo a la imprenta. No es esa mi intención al hacer este primer índice. Como llega el verano e inevitablemente me alejo del ordenador, creo más bien que es momento de parar un poco en la escritura y difusión y de dejarlo estar ahí un tiempo antes de volver con más fotos e historias.
Me encantaría que este periodo veraniego en el que suelo ir más por el pueblo, sirviera para incrementar mi fondo fotográfico con posibles aportaciones de los lectores, así como ideas, correcciones y datos de mi muy limitada memoria del pueblo.
No cierro el blog ni me despido de él con el parón veraniego. Sea este índice algo así como un “hasta luego” o “hasta una segunda remesa de fotos”. Mientras tanto mi correo (juandiezdelcorral@gmail.com) sigue abierto, o mejor dicho, más abierto que nunca a las aportaciones y sugerencias.


1. PRESENTACION. Con una fotografía en color de la vieja plaza del pueblo en 1964.
2. LA PLAZA. Inicio el blog con otra foto de la vieja plaza y el comentario de sus detalles.
3. LA PLAZA DE LA IGLESIA. Lo que hoy es una gran plaza unificada y triangular antaño eran dos espacios contiguos pero distintos.
4. LAS FOTOS DE LA ESCUELA. Una foto de los años veinte con don Sixto, otras dos de finales de los cincuenta con don Sixto y doña Feli, y otra muy curiosa de don Sixto con los hombres del pueblo.
5. VEINTICINCO AÑOS DE PAZ. Una curiosa foto de 1964 en la que el pueblo se reunió debajo del balcón del Ayuntamiento.
6. LA IGLESIA. Dos fotos de la evolución del edificio más simbólico del pueblo y de sus alrededores.
7. LA FOTO CUARTA DEL POST 4. Mi padre me ayuda a identificar a la mayoría de los hombres de la esa foto colectiva.
8. LA VISITA DEL GOBERNADOR. Reportaje de Albe y Calleja de tan señalado acontecimiento al hilo de las celebraciones de los veinticinco años de paz.
9. LA FUENTE. Cinco viejas fotos para intentar reconstruir la memoria de un lugar muy especial.
10. EL CASTILLO. Las tres fotos más viejas que tengo del castillo de Anguciana cuando aún no se había construido el convento.
11. JAIME MARIN. Homenaje a uno de los primeros bilbainos de Anguciana (querido amigo y excelente fotógrafo) con dos fotos suyas de 1963.
12. LA CALLE ARRIBA. Tres fotos de la calle principal del pueblo.
13. LA CALLE DE LA IGLESIA. Fotos viejas y nuevas para recordar todo el caserío de esta céntrica y ordenada calle.
14. LAS CALLEJAS. Pequeño recorrido histórico entre el hito arquitectónico que la dignificó (el depósito de la aguas), y el desorden urbanístico posterior.
15. LA CARRETERA. Seis fotografías para dar cuenta de sus diversos tramos, del excelente lugar que se creó a su paso por el pueblo entre la tapia del convento y la de nuestra casa, y de cómo está ahora.
16. EL RIO. Uno siempre piensa que los ríos son para siempre y nunca cambian, pero el Tirón nunca ha dejado de sorprendernos con sus constantes transformaciones.
17. LA PESCA DE CANGREJO A RETEL. Una vieja fotografía familiar para ilustrar aquella entrañable afición que nos llevaba junto al río en las tardes de verano.
18. LAS CRECIDAS. Cinco fotografías del siempre impactante espectáculo de las crecidas, de cuando mi padre luchaba como alcalde para salvar las choperas municipales de las avenidas del río.
19. EL PUENTE. Cuando tenía barandillas de piedra.
20. TRES FOTOS MAS DEL PUENTE. La belleza de aquel puente la usamos como fondo de nuestras primeras fotos. Aprovecho también la ocasión para hacer una pequeña e irónica crítica sobre cómo ha sido tratado luego por la ingeniería provinciana.
21. EL FRONTON. Lugar querido donde los haya por la miles de horas de juego y hasta de espectáculo habidos en él, amén de las consideraciones sobre su acertada ubicación.
22. INAUGURACION. La inauguración de una de las reformas del frontón es ocasión de ver otro par de fotos colectivas del pueblo y de hacer una evocación del franciscano padre Francisco.
23. ENTREGA DE TROFEOS. Tres fotografías de Calleja en una entrega de trofeos sirven para recordar los espléndidos días en que el frontón se convirtió en el centro social del pueblo.
24. DE FIESTA A HARO. Una curiosa perspectiva en picado de un remolque lleno de gente del pueblo camino a Haro.
25. LAS MESAS. El lugar ideal de las romerías de las fiestas de primavera y verano.
26. LAS CUEVAS. El otro gran lugar de esparcimiento (esta vez compartido con trabajos estacionales) de Anguciana.
27. EL PARQUE INFANTIL. El comienzo simbólico de la modernidad se inicia con la urbanización de la gran plaza-cruce de caminos del pueblo, aunque en las primeras cinco fotos que aquí pongo aún no hay coches.
28. PROCESION DEL CORPUS. Tres fotos de Calleja en una de las tradicionales celebraciones religiosas con el viejo badén y el nuevo parque infantil como escenarios.
29. LA MOTORIZACION. Sobre la aparición de las diversos vehículos de tracción mecánica que cambiarían para siempre nuestras vidas y nuestro pueblo.
30. ORECA. Evocación del vacío lugar al otro lado del pueblo que el turismo bilbaino acabaría por llenar de casas. .
31. LA ERMITA DE LA VIRGEN. A diferencia de lo que le ha pasado a la ermita de San Bartolomé en Oreca, invadida de casas alrededor, gracias al camposanto adjunto y a su la especial ubicación al borde la Loma, la ermita de la Virgen sigue siendo prácticamente un lugar intacto.
32. LA BAJADA DE LA VIRGEN. Fotos de todos los tiempos del festejo más importante de la ermita.
33. EL BADEN. Con este post sobre mi “kilómetro cero”ya desaparecido pretendía iniciar una serie de microgreografía urbana.
34. EL CINE. De la microgeografía volví raudo a la arquitectura para comentar la corta y azarosa vida de ese curioso edificio.
35. FUNCION EN LAS ESCUELAS. A falta de grandes espectáculos externos, los propios vecinos intentaban suplirlos organizando “funciones” locales.
36. EL TIRO AL PLATO. Calleja también hizo el reportaje de este concurso deportivo que suscitó mi atención por la mesa que daba prestancia al jurado y los trofeos.
37. UN CONCURSO DE PESCA. Otro concurso deportivo ocasional con poca tradición porque la caza y la pesca en Anguciana eran asuntos más ligados a sus trofeos gastronómicos que deportivos.
38. FUTBOL INTERNACIONAL. Como partidos de fútbol no se organizaban muchos, aquel que se hizo como homenaje al veraneante y árbitro internacional Juan Gardeazábal fue todo un acontecimiento.
39. DEPORTES DE INVIERNO. Antes de que se crease Valdezcaray nuestra imaginación convirtió un ribazo de Fuente la Virgen en una estación de esquí.
40. GRUPO JOAQUIN. Dos curiosas fotografías de un grupo de parientes y parejas jóvenes en torno a la figura de Joaquín Angulo.
41. LAS NUEVAS ESCUELAS. Primeras fotos de los grupos de alumnos de las nuevas Escuelas y de su entorno.
42. EL TELECLUB. Donde se cuenta que las viejas escuelas albergaron nuevas funciones “culturales” antes de su definitiva desaparición.
43. MAS FOTOS DE LA PLAZA. Gracias a ciertas fotos personales u ocasionales vamos descubriendo casas, fachadas e imágenes perdidas del pueblo.
44. DON GREGORIO Y EL LATIN. Semblanza del último cura que dijo las misas en latín y reflexiones al hilo de ello sobre temas tan transcendentales como la palabra y la muerte.
45. DON HONORATO. Tras el maestro y el cura, no podía faltar la semblanza del médico en la pintura de aquel pueblo en los años sesenta. El motivo, las fotos de la boda de Adita Angulo.
46. LAS CIGÜEÑAS. Post con el que inicio una pequeña serie en recuerdo de los animales más significativos del pueblo.
47. LAS GALLINAS. Recuerdos lejanos del corral de casa y de viejos dichos y costumbres.
48. LAS OVEJAS. Los rebaños de lanar me sirven para recordar y homenajear a sus pastores, Castito, Fede, Lázaro y Fermín.
49. LA DULA. Célebre organización colectiva de pastoreo de vacas que tuvo como último dulero a Benjamín.
50. LOS PERROS. Evocación de los perros de casa conforme a una secuencia de fotos familiares.