lunes, 10 de marzo de 2008

3. LA PLAZA DE LA IGLESIA


La posición más adelantada del edificio municipal (Escuelas y el Ayuntamiento) respecto de la que tiene en la actualidad este último hacía que hubiera dos plazas: la de la Constitución (un azulejo así la llamaba en la esquina de Poli), y la de la Iglesia, -cuyo nombre estaba escrito en un gran cartel rotulado bajo los soportales que no sé si seguirá allí.
A nivel compositivo, el mayor problema estético de esta segunda plaza era que las escuelas ofrecían a ella su fachada lateral sin acceso, con esas cuatro ventanas bien ordenadas pero insuficientes que pueden verse en la foto de hoy. Por detrás del edificio municipal se veía también una calle o trasera bastante destartalada.

Tanto en la fotografía de la presentación de este blog como en la de hoy, puede verse el carro verde de Severino aparcado en el lateral de las escuelas. Severino, padre de Tachi y Jesús María (que se fue de maestro a Cataluña), vivía en los soportales de la plaza de la Iglesia. El carro de Severino fue uno de los primeros carros del pueblo con ruedas de goma, lo que para los chiquillos de aquellos años representaba un claro signo de modernidad. Creo que “Capita” fue el otro avanzado en la modernidad en esto de los carros de ruedas de goma, aunque el de “Capita” fue más moderno aún pues hasta ¡tenía toldo! En el callejón de detrás de las Escuelas puede verse "aparcado" un carro de los tradicionale, aunque se ve mucho mejor en esta otra foto que Calleja hizo desde el fondo de la misma, con la casa de los Tobalina y "Morcilla" en segundo plano (donde por entonces ya veraneaba la familia Campoamor de Bilbao) y la Iglesia, detrás. Una señora al fondo de la calle, la cigüeña en uno de los bolos de la torre y un perrillo con el rabo tieso dan vida a esta estupenda estampa veraniega de aquella Anguciana de los años sesenta: