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83. DEL ALBUM DE CESAR FERNANDEZ

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Primero fue mi prima Elvira Diez del Corral, luego Miguel Angel Marcotegui, más tarde Maite Yusta y últimamente, quien me ha enviado un montón de fotos de Anguciana, ha sido César Fernández. Todas tienen un gran valor humano y me da bastante apuro dejar algunas sin poner o incluso comentarlas indebidamente. De todos modos me gustaría que las entradas de este blog tuvieran siempre alguna cohesión, algún tema que les sirviera de marco o referencia reflexiva. Algunas de las primeras fotos que me envió César ya las he utilizado para ilustrar la idea de que los pueblos son el paraíso de los niños o el lugar de la familia extensa. Pero como me ha enviado tantas y algunas de ellas ya las he apartado para nuevos temas, hoy simplemente pongo una selección y como en los casos anteriores les doy como título "Del álbum de..."

La primera de ellas, la que he puesto arriba es la preferida del remitente. Un gran grupo de niños de vuelta de una romería de San Juan en el Soto. (Podría haber ido en el post del "pueblo y los niños" pero me la envió después de publicar aquel). En su álbum, cómo no, también hay fotos de procesiones, así que aquí van otras dos:



"Poniendo palos de caparrón", podría ser el título de esta otra espléndida foto, compuesta como un viejo cuadro costumbrista:


La foto siguiente la he seleccionado por el cariño que siempre tuve a Isidro, quien aparece a la derecha de la foto trabajando con una morisca. Isidrín, como siempre le llamábamos, se hizo muy amigo nuestro un verano en que nos acompañó a cazar gorriones con linterna y carabina en las choperas de las huertas. Era una técnica de lo más divertida: se trataba de encontrar en la espesura de las hojas el pecho blanco de los gorriones dormidos en las ramas y apuntarles con la linterna pegada al punto de mira de la chimbera. Isidrín tenía un ojo de lince para localizarlos y un entusiasmo de lo más contagioso cada vez que los descubría. Qué estupendos ratos pasamos.


La foto anterior y esta otra que viene a continuación tienen en común, la presencia de Carmelo, hermano mayor de Isidro, y la de uno de los viejos carros que eran una constante en el pueblo. Se podría hacer un álbum o un post de "fotos con carros". Sería precioso y daría una imagen del paisaje real de la Anguciana anterior a los coches. También en esta foto vemos otra labor agrícola relacionada con los caparrones,  pero lo que hace Justo en este caso es pasarlos por la criba. Si no me equivoco creo que la foto está hecha en la vieja caseta que tenían casi al final de las huertas.


En otra de las fotos que me manda César, podemos ver a Nisio, de quien hablaba en el post de la posada. Junto a él, Capita padre e hijo, sentados en un banco particular junto al parque, justo donde vivían los tres.




Y para concluir esta pequeña selección, pongo otra foto curiosa, la de cuatro jóvenes (entre ellos el padre de César, abajo a la derecha) posando delante del viejo cartel que había a la entrada del pueblo. Qué letras más bonitas tenía.

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(18ene11).

89. DEL ALBUM DEL CHINO

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Nunca se había producido hasta ahora una entente más rápida entre los lectores y el autor de este blog. Hace un par de semanas recordaba aquí que el Chino me había prometido dejar sus fotos para ponerlas en algún post, y ayer mismo sus familiares me hicieron llegar a través de Jesús Mari Carpo un sobre con veinticuatro fotos de él y su familia, a cual más bonita y entrañable. Lo primero pues es darles las gracias encarecidamente: personalmente y en nombre de todos los lectores y vecinos del pueblo que, a buen seguro, van a disfrutar viéndolas.

Pero como ponerlas todas no es posible, he hecho una selección de las que creo que tienen más interés general, es decir, de aquellas en las que aparece más gente del pueblo. En cualquier caso también cuenta mi criterio personal o el criterio de mis recuerdos, y según lo ya contado en los post anteriores mi foto preferida es sin duda la que va en cabeza, es decir, la de esa pareja de pelotaris que tan buenos ratos me proporcionó en mi niñez, la que componían Josemi de zaguero (a la derecha) y su hermano Eduardito de delantero (a la izquierda).

Hay en el paquete otras muchas fotos de la vida de pelotari de Josemi, de frontones de por ahí y de entregas de trofeos del torneo interpueblos, pero ninguna de ellas es comparable con la foto de estos cuatro pelotaris del pueblo dispuestos a dar un gran espectáculo a sus vecinos.


Si clicamos sobre la foto y nos fijamos en el detalle del fajín rojo que llevan ya puesto en la cintura, vemos que los jovencitos Joaquinín y el Chino se disponen a jugar contra los algo más veteranos Pablito y el Chocolatero. Se admiten apuestas.... Y en diciendo esto, más de uno recordará la voz socarrona de Manolo García diciendo justo cuando iban a hacer el primer saque: "¡cincuenta coloraos!".

Las fotos antiguas, por lo general escasas, se entremezclaban unas con otras en el cajón de las cómodas o aparadores de la gente del pueblo, y es así como me las han dado. Dejando al margen ya las del frontón, lo que procede es poner un poco de orden según las personas, la cronología o los temas. Empiezo por un par de Josemi de niño. Una tomada en la barandilla del puente con él en medio, y otra en la plaza con la banda de música tocando detrás. Hay que ver qué elegantes eran los jóvenes de aquella época. Casi todos encorbatados o al menos con camisa blanca y americana.



Unos años después todos estos niños, José Miguel incluído, se habían hecho mayores y se volvían a fotografiar en la misma barandilla del puente. Ahora sí, todos con corbata y todos (para mí) reconocibles. Como tres de esos jóvenes ya nos han dejado, vaya para ellos mi más sentido recuerdo.


En el segundo grupo de fotos del cajón del Chino, el protagonista es su hermano Eduardito. Es curioso lo fácil que es reconocerle a la derecha de esta otra imagen tomada en el puente. Y lo fácil que es también para mí reconocer al que va subido al caballo (un hijo de Clavel, Pitopó creo) y al que está a la izquierda de la foto (un hijo de Luis Martínez y la Elena, seguramente José Ignacio). Al que tiene las riendas del caballo no le reconozco, pero ya habrá quien lo haga.



(Jesús Martínez me escribe el 24 de dic del 2011 para decirme que, efectivamente, el que está encima del caballo es "Pitopó" y que el que lleva las riendas es su padre Pablo, hijo de Caín y de la Petra. Abundando en detalles me dice que el caballo se llamaba "Romero". Muchas gracias Jesús).

Las siguientes fotos de su hermano Eduardo son de cuando participó en un grupo de danzas regionales del que nunca había tenido yo otra noticia que las fotos que también me envió Maite Yusta para este blog. Creo que una hermana de la maestra, la Pura o la Neme, debía de ser de la "Sección Femenina" o algo así, y debían de ser ellos los que organizaban estas cosas. A ver si alguien nos cuenta con más precisión cómo fue todo aquello. Mientras tanto ahí vemos a todo el grupo (¡cuántos no se van a reconocer en esta fantástica foto!), a tres de sus miembros en aquella bellísima plaza, y a dos en plena acción en el rincón entre el Ayuntamiento y la casa de Julio con Guardia Civil incluido. En todas, Eduardito luciendo un curioso y tupido tupé.





Del paquete de veinticuatro fotos, hay otras dos que me han llamado poderosamente la atención. Son las que hacen alusión al padre de Josemi y Eduardo, conocido popularmente como "Patitas" (yo nunca supe cuál era su nombre de pila). Pues bien, hablando de encorbatados y decoro, en esta foto le vemos posando delante del antiguo ayuntamiento como concejal en una histórica foto de todas las "fuerzas vivas" del pueblo a comienzos de los años sesenta. De izquierda a derecha: Luis el alguacil, Pascual Peña, Amador Alonso, Antonio Angulo, el alcalde Blas Santa Cruz, el juez de paz Manolo Tobalina, Joaquín Angulo, el padre de Josemi, Eulogio y Angel el secretario.


De su vida de concejal debe de ser también esta otra foto de Calleja en la que acompaña a gentes de camisa negra venidos de fuera a dar no se sabe qué a los vecinos de Anguciana. Alguno recordará de qué se trataba. Aparte del padre de Josemi a mí me cuesta reconocer a alguien más en la foto. Se ve parte de la cabeza del cura don Gregorio y a la derecha de la foto al futuro cura Pepito León. También reconozco a Mínguez, el guarda, y... ¡Jesús Mari!, ¿no es tu padre el que aparece por detrás, también encorbatado?. Algo serio debían de repartir.


Lo dicho. Muchísimas gracias a los familiares del Chino por abrirnos este cajón de tesoros de la vida de Anguciana para que todos lo disfrutemos.

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PS 6ab11: El Soriano me informa que el padre del Chino se llamaba Eduardo. Deficiencia subsanada.
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(28mr11)

106. DEL ALBUM DE IGNACIO MARTINEZ GOMEZ

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Felicia Martínez Alonso, hija de Ignacio Martínez Gómez, me envía siete fotos del álbum familiar como homenaje a su padre, y como agradecimiento a este blog, que según me confiesa, tanto le gustaba que se lo habían impreso en papel para que lo pudiera releer sin necesidad de ordenadores. Me dice que seguramente le hubiera gustado verlas aquí puestas en vida pero yo creo que no, que Ignacio era un hombre tan discreto, que casi mejor verle y recordarle ahora entre los que aún quedamos sabiendo que no le va a molestar.

Las he ordenado más o menos cronológicamente, excepto la de la cabecera de esta entrada que nos muestra la gran familia de Luis y Elena en los tiempos en que mi quinto Jesusín, en manos de un señor con boina que no sé identificar en la fila de en medio y a la derecha, no tendría más de tres años, es decir, en 1955 o 56 más o menos. Reconozco a casi todos sus hijos pero no sé identificar a los parientes mayores y pequeños que aparecen junto a ellos. Supongo que el señor de chaqueta clara que tiene en sus brazos a Felisín, el hijo más pequeño de la Elena, es Roque Martínez, padre de Luis, pero no lo puedo asegurar. Preciosa fotografía de ese concepto de FAMILIA EXTENSA del que hablé en la entrada 81.

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(A propósito de esta foto, recibo carta de Luis Miguel Riaño dándome todos sus pormenores, lo que gustosamente introduzco aquí:

"La foto fue tomada en el verano de 1956 en el noviciado de los Sagrados Corazones de San Miguel del Monte (Burgos), próximo a Miranda de Ebro, en los primeros votos de Carlos Martínez. Fuimos todos en el remolque con un tractor de Luis Martínez desde Anguciana.

De izquierda a derecha y empezando por arriba:
Mimí Martínez, Mari Tere Samaniego, Miguel Angel Martínez, Luis Martínez, Carlos Martínez, Elena Gómez, ¿Prudencio?, Jose Ignacio Martínez y... desconocido (yo creo que es Justo).

Debajo Segundo Gómez con Félix Martínez, Felicias Díez, ¿Vega? Roque Martínez con Jesús Martínez, y Mercedes Olarte.

En el suelo: José Daniel Riaño, Inmaculada Riaño, Pili Triana, Mariano Triana, Luis Miguel Riaño y Pedro Luis Martínez.

Nota: Segundo Gómez y Felicias Díez eran abuelos de Carlos Martínez (padres de la Elena), que tenían la tienda enfrente de la plaza de la fuente. Luego la tienda fue de su hija Purificación Gómez).

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En las dos fotos siguientes tenemos a Ignacio ya con "el buzo" puesto, esa prenda laboral que como vemos ahora, le acompañó desde muy pequeño: desde los días del carro, a los de su primer tractor MASSEY FERGUSON, incluidos los días de fiesta -como se demuestra en la foto en el ruedo de la plaza de toros de Haro el día de las vaquillas de San Pedro, junto a Beni y... ay, no sé decir quien es el de la izquierda, pero me suena, me suena...



La foto de la amistad juvenil con Antonio Mendoza que sigue a continuación nos lleva a un punto del parque infantil en el que curiosamente se han hecho muchas fotos, porque ya va saliendo aquí varias veces.


A mí, sin embargo, me llega mucho más esta otra foto tomada en la amplia "acera al revés" (o sea, más baja que la calzada) que había en lo que en la (entrada n 15) llamé el "salón urbano" de Anguciana, es decir, en la trasera de la tapia de mi casa. Los amigos, Ignacio y Antonio, con traje y corbata, y ellas, Carmina y la Conchi, bien guapas y entalladas en sus abrigos blancos, seguramente a la salida de misa del convento (Carmina parece que lleva un misal bajo el brazo), nos ofrecen una imagen feliz y entrañable del pueblo y de la época.


Como también nos la reitera esta otra foto familiar saliendo de la vieja plaza del pueblo con el kiosko al fondo, en la que Ignacio está flanqueado por su mujer Carmina (también con el misal en la mano / se ve que le gustaba) y su hermana Marisa, y en la que Antonio Mendoza aparece de nuevo, esta vez por detrás.


Y como cierre de este pequeño álbum homenaje, Felicia me envía una foto en la que le vemos vendimiando con Julio, embutido también en su tradicional buzo, ya no con tirantes sino cerrado de arriba, y con su sempiterna sonrisa. Una foto que nos lleva a pensar que la vendimia de este otoño será la primera que se pierda en su vida, pero que hará que le recordemos para siempre entre las mejores cepas del pueblo.

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(19oct11)

116. MAS FOTOS DE CÉSAR



Basta que diga aquí en el blog que me gustaría ver alguna foto de alguien de Anguciana para que a los pocos días César Fernández me envíe una montaña de fotos más o menos revueltas y desordenadas con muchas fotos repetidas del envío anterior. Como me hago un lío con tanta foto, a los pocos días me vuelve a escribir preguntándome si me han llegado, pero mi problema no es tanto la selección de imágenes como el poder contar algo de ellas. Llevo lejos del pueblo casi toda mi vida y como contaba al principio, yo empecé a escribir este blog para recordar el pueblo de mi niñez, es decir, lo que pudo ser más o menos hasta principios de los setenta. Contar cosas sobre lo que uno no ha conocido no tiene mucho sentido pero de todos modos, no quisiera dejar de poner las fotos que me enviáis porque noto en el hecho de enviármelas el mismo cariño entre vecinos que yo también siento.

Entre la última remesa de fotos que me ha mandado César había las de un simpático desayuno "piadoso" en el que se podía ver a Don Félix, el cura, rodeado de mujeres del pueblo. Y como al evocar los años de Félix en Anguciana me costó encontrar una foto, abro esta pequeña entrada con una imagen suya untando un bizcocho en el chocolate que a mí me parece muy bonita y entrañable.

Cambiando de ángulo se podía ver al fondo a "la Santos", de quien también dije que me gustaría un recuerdo cuando la evoqué no hace mucho llamando a... Haro, Haro Haro! No es la Santos con cuarenta años menos que yo recuerdo, pero por lo menos seguía teniendo las mismas gafas.


Otra de las tendencias inexcusables que vienen afectando a este blog es la de recordar a los que vecinos que se van para siempre. Y este invierno ha sido bastante duro en despedidas. Lola, "la de Emiliano", fue una de las que nos dejó y aparece en otra perspectiva del mismo desayuno:


Hay que ver lo que da un chocolate con bizcochos.

Por dar un poco de unidad a esta entrada sigo con despedidas y con más fotos que me manda César. No hace unas semanas que nos dejó Petra, la de Caín, mujer siempre risueña, como en esta foto de bastante mejor calidad.


También ha sido noticia el fallecimiento reciente de María, "la de Secun", a la que le dediqué un post titulado la "reina de Anguciana" por haber sido durante unos años la mujer más vieja del pueblo. No es cosa de buscar quién habrá heredado ahora tan honroso título, sino de recordar aquel post donde puse la única foto suya que tengo: la de la entrada número 95.

Pero el tema preferido de César son las fotos de los amigos de su infancia, de las que me envía a montones. En las últimas remesas puso un poco de unidad y me mandó todo un reportaje sobre el homenaje a una maestra que dedicó buena parte de su vida a los niños crecidos en Anguciana cuando yo ya me había ido. Begoña, creo que me dijo que se llamaba. Pondré las fotos en otro post, aunque de ese homenaje a la maestra no he podido evitar el tomar aparte una imagen por el dolor que aún me produce la trágica ausencia de Javi, el hijo de"la Ali", a quien siempre recuerdo igualmente sonriente.


Fijaros hasta qué punto vienen revueltas las fotos que me manda César, que entre comidas, excursiones, paellas y homenajes me encuentro con una imagen que también me da un pinchazo en el corazón por lo cerca que tengo en Logroño a la Pili, "la hija del alguacil", y lo mucho que me apena recordar la ausencia de su marido. Parece de una excursión al Monasterio de Piedra o así, pero no seré yo quien lo vaya contar porque no tengo ni idea. Baste con mi cariñoso recuerdo al ponerla aquí.



Lo dicho: en unos días pongo las fotos del homenaje a la maestra Begoña, pero si mientras tanto alguien se anima a escribir algo de aquel día o de los recuerdos de su enseñanza, yo estaría encantado no sólo de poner vuestras fotos sino de publicar vuestros textos, porque de lo que no sé, nada puedo contar. Y lo que tengo claro es que un blog del pueblo solamente de fotos no me interesa lo más mínimo.

(14jn12)

125. GURE TXOKO. SOCIEDAD RECREATIVA



Desde que escribí el post 73 titulado LOS BILBAINOS, había estado esperando alguna colaboración fotográfica por parte de éstos con el blog, pero parecía que no llegaba nunca. Lo bueno es que ha llegado  en el mejor momento, ahora que tenía el blog medio parado para no usarlo en lo posible como crítica a la gestión municipal. Una vez más es Gontzal Aranzamendi el que me envía seis fotos de la vida que los bilbaínos le dieron a las bodegas cuando se les ocurrió convertir una de ellas en la Sociedad Recreativa GURE TXOKO, con cartel y todo. 


Por lo que muestran estas dos fotos, parece que lo de los carteles se hizo por fases.


Siendo la carretera más estrecha y arbolada, se ve que el giro de salida del fondo no tenía los peligros de ahora y que la convivencia entre coches y peatones era tan amable entonces que se podían sacar mesas y sillas a la calle sin mayor problema.


También los niños eran más listos entonces que ahora y no se tiraban desde las bodegas a la carretera, por lo que no era necesario ponerles vallas.

Gontzal me envía también dos fotos del interior de aquella bodega que tan buenos recuerdos les traerá a muchos.




(23sp13)